jueves, 31 de marzo de 2011

Hoy me desperté sin saber que día era. Sin sentirme lista para nada, ni con ganas de nada.
Quería seguir durmiendo, me habían despertado del sueño más hermoso que tuve en mi vida. Sigo con ganas de volverlo a soñar. Era demasiado real para ser un sueño pero... un segundo estaba en la playa, el atardecer y un vientito refrescante y al otro estaba tapada en mi cama... que desilución.
Ojalá se cumpliese. Lo que daría por estar ahí.


Volver, volver, volver.
Mi simple deseo, volver a una fantasia, una ilusión de mi inconsciente que seguramente se borrará con el tiempo y solo seran neblinosos relámpagos de luz en mi cabeza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario