Las cosas que se pierden por no dejarse llevar,
sinceramente dan pena.
Se pierden tantas sensaciones, sentimientos,
placeres, sonrisas, lágrimas, risas, miradas,
puedo seguir llenando esto con cosas abstractas,
enumerando como si alguien tuviese la paciencia
para leer todo eso, pero no.
Así que, no.
Pero si que me da pena todo eso,
porque yo tampoco me dejo llevar del todo.
No hago las mismas cosas que hacía de chica,
para nada que se va a acercar.
Pero tampoco me perdí del todo.
Porque acá sigo siendo y estando yo
y por eso puedo estar orgullosa.
Dale, che! Al menos una, si? Sí.

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