miércoles, 4 de mayo de 2011

Ya no dar más, no soportar más, encerrarte en tu cuarto y querer desaparecer. Tan solo tus pensamientos te hacen doler profundamente, los recuerdos de un mal día, un año complicado que ya se forma ante tus ojos.
Ves el brillo de tus lágrimas cayendo por tu cara hasta caer al piso o a tus manos. Sentir tus ojos, no húmedos, si no total y compleatamente empapados de lágrimas saladas.
Tus ojos brillosos y exhuberantes de tristeza contenida por sonrisas doloros...

No pude escribir más. No conseguí escribir otra palabra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario