martes, 12 de abril de 2011

Teseo -No podré nunca dar crédito a esas antiguas fábulas ni a esas frivolidades feéridicas. Dejemos a los amantes y a esas imaginaciones ardientes, a esas extravagantes fantasías que van más allá de lo que la razón puede percibir. El loco, el amante y el poeta son todo imaginación: el uno, el loco, ve más demonios de los que el infierno puede contener;  el amante, no menos insensato, ve la belleza de Elena en la frente de una gitana; la mirada del ardiente poeta, en su hermoso delirio, va de los cielos a la tierra y de la tierra a los cielos alternativamente; y como la imaginación produce forma de objetos desconocidos, la pluma del poeta metamorfosea, y les asigna una morada etérea y un nombre. Los caprichos de una imaginación alucinada son tales, que si le ocurre a ésta sentir un acceso de alegría, encarga a un ser de creación que sea el portador; o si en la noche se forja algún miedo, ¡con cuánta facilidad toma un zarzal por un oso!


Sueño de una Noche de Verano ~ William Shakespeare

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