Mirame a los ojos y dime que no me amas, juralo y a ver qué dices. Quiero ver cual es tu excusa esta vez. Y dime, por si las dudas, cual será la proxima vez. Me haces daño, me haces daño con tales palabras dulces y tratando de marearme. Me siento en una montaña rusa, por caer al vacío, sabiendo que seguramente me atrapas, eso no me tranquiliza en absoluto. No quiero ser atrapada, no quiero que tú me atrapes. No quiero que nadie me atrape, quiero sentir el aire, la sensación de sentir que soy libre. Libre de vos y de tu mareante dulzura. Por eso mirame y dime que no me amas, juramelo y salí de aca. Dejame ser lo que soy, dejame de engatuzar con tus frases de amor, con tus palabras de dulzura.
Y me repito que ya no te quiero, y me repito que no te necesito y me convenzo a mi misma -no te necesito más-. Y dejo que mi mente salga a caminar vagamente por las calles desiertas de mi corazón.Y aunque más calles recorra y aunque se obligue a tratar de convencerse, da igual, no lo logra. No logra ver que vos no sos para mi. Cosas que mi mente sabe pero no acepta, pero lo sabe.
Y así sigo, así. Buscando y a la vez solo mirando a alguien, a un desconocido que me haga bien. Que sea para mi. Que me haga olvidarte. Buscando a alguien que no conozco y no se cuándo conoceré. No lo conozco pero sé que, si es necesario, lo voy a buscar toda la vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario