Si hubieses podido siquiera moverte, se que hubieses corrido, luchado, intentando impedirlo. Peleado por eso. No era buena idea, te dijiste a ti misma, no tienes por qué pelear. Es su propia decisión.
"Pero es nuestro corazón" la voz de la rabia susurró.
"Es su elección" dijo el pequeño pedazo de cordura que quedaba en vos.
La tristeza estaba rodeando a estas dos vocesitas mientras otras muchas se alzaban para sumarse a esta discusión.
"Esto es imposible" dijo la voz de una niñita soñadora y triste.
"No lo soportaremos" dijeron varias al mismo tiempo.
Un zumbido se empezó a escuchar, todas se callaron. Quedaste vacía.El ruido continuó, no paraba más. Las vocesitas se empezaban a preocupar...
Miraban para todas partes, sentian un frio invernal y un vacío sin fin. No se esperaban esto..
... empezaban a aparecer rajaduras en un corazón, antes tan brillante como el sol, ahora apagado y triste. Un nudo se formaba en tu estómago y en tu garganta. Te desmoronas por dentro. Por fuera estas parada, ahí, estática, sabiendo que la humedad que afloraba de tus ojos es su culpa. Sin ningún sentimiento en especial, sin rabia, sin felicidad, sin tristeza, solo unos nudos fuertemente atados y un corazón desmoronandose.
Las voces se callaron, trataron de encontrar al consuelo en el mar de voces. Consuelo no estaba. Juso hoy era su día libre y no volvia por un tiempo. Consuelo para un corazón roto, consuelo para desanudar todo. Consuelo.Pero consuelo no está.

No hay comentarios:
Publicar un comentario