Con un sueño de una niña de querer ser sirena a los dieciseis. Deseando poder nadar por siempre, ser como las sirenas de los cuentos: hermosas, talentosas, siempre las que se meten en problemas y las heroínas.
Ahora esa niñita soñadora es una chica hermosa, talentosa, que se mete en problemas y es la heroína. Tal cual su deseo, quizás... todavia haya esperanzas para ese sueñecito de chicos. Todavía está a tiempo.
Y yo a ella le digo... ¡no cambies! ya casi estás en ese deseo que imaginaste de pequeña.

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