Quien sabe, Alicia, este país
no estuvo hecho porque sí...
miércoles, 2 de mayo de 2012
Y acá escribo, una vez mas, las palabras que no me sale decir en voz alta.
Como que te extraño, como que te necesito. O que sos un imbécil, o que no debería sentir eso. También que estoy cansada de mi misma, de que toda la vuelta constante que doy se repita, una y otra, y otra vez. De que mis esfuerzos se los lleve el viento o que, al estar ahí por un buen rato, nadie los note. También que nadie note mi esfuerzo en sonreír, en la simple acción de levantarme de la cama y decir que estoy bien. Y, al sentir que nadie te entiende, o que no le preocupas a nadie, se te van las ganas de seguir la rutina estúpida, el círculo que nunca se nos va a acabar porque, si se rompe, ya no es círculo.
Pero me voy quedando sin palabras porque la mitad de las cosas que siento y en las que creo, no las puedo explicar, escribir, plasmar en algo tan parcial y monótonamente y humanamente inhumano como las letras.
Así que, chau y hasta un nuevo momento de la vida.
Como que te extraño, como que te necesito. O que sos un imbécil, o que no debería sentir eso. También que estoy cansada de mi misma, de que toda la vuelta constante que doy se repita, una y otra, y otra vez. De que mis esfuerzos se los lleve el viento o que, al estar ahí por un buen rato, nadie los note. También que nadie note mi esfuerzo en sonreír, en la simple acción de levantarme de la cama y decir que estoy bien. Y, al sentir que nadie te entiende, o que no le preocupas a nadie, se te van las ganas de seguir la rutina estúpida, el círculo que nunca se nos va a acabar porque, si se rompe, ya no es círculo.
Pero me voy quedando sin palabras porque la mitad de las cosas que siento y en las que creo, no las puedo explicar, escribir, plasmar en algo tan parcial y monótonamente y humanamente inhumano como las letras.
Así que, chau y hasta un nuevo momento de la vida.
martes, 1 de mayo de 2012
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